¿Tu hijo sabe ponerse la camiseta, pero hay días en los que necesita que le ayudes? ¿Necesita apoyo para comer, vestirse o jugar? ¿Y si el verdadero objetivo no fuera conseguir que haga cada vez más cosas sin ayuda, sino favorecer que participe activamente en su vida cotidiana?
Cuando hablamos de desarrollo infantil, muchas veces asociamos los avances con la adquisición de nuevas habilidades: vestirse, utilizar los cubiertos, recoger los juguetes o realizar actividades de manera independiente.
Y, aunque desarrollar estas capacidades es importante, hay algo que no deberíamos perder de vista: un niño puede necesitar ayuda y, aun así, participar activamente en lo que ocurre a su alrededor.
Con motivo del Día Mundial de la Terapia Ocupacional, que celebramos cada 27 de octubre, desde TRASTEO – Espacio de terapia y desarrollo infantil, en Granada, queremos compartir una reflexión sobre la autonomía, la independencia y el papel que desempeñamos los adultos para favorecer la participación de los niños.
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Toggle¿Qué significa realmente participar en la infancia?
La Organización Mundial de la Salud (OMS), a través de la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF), entiende la participación como la implicación de una persona en situaciones de la vida.
En la infancia, esas situaciones aparecen constantemente: durante el juego, al vestirse por la mañana, en las comidas familiares, en el colegio o mientras comparte una actividad con otras personas.
Pero participar no significa necesariamente realizar todas esas actividades de forma independiente.
Un niño que necesita ayuda para ponerse el abrigo puede elegir cuál quiere llevar, acercar el brazo, colaborar en el movimiento o expresar que algo le resulta incómodo.
Aunque necesite asistencia durante toda la actividad, sigue teniendo oportunidades para participar.
La participación no se mide únicamente por lo que un niño consigue hacer solo, sino también por cómo puede implicarse en aquello que forma parte de su vida.
Mi hijo sabe hacerlo, pero no lo hace: ¿por qué puede ocurrir?
Esta es una situación habitual en muchas familias.
Imaginemos que un niño sabe ponerse una camiseta. Lo ha hecho en numerosas ocasiones y hemos comprobado que tiene las habilidades necesarias.
Sin embargo, una mañana, mientras nos preparamos para ir al colegio, no consigue hacerlo o necesita más ayuda de la habitual.
Es fácil pensar: «¡Pero si sabe hacerlo! ¿Por qué hoy no lo hace?».
La respuesta puede estar en las condiciones de ese momento.
Quizá está cansado, tiene sueño, vamos con demasiada prisa o la camiseta le resulta incómoda. Puede necesitar más tiempo, anticipación o una ayuda diferente.
También puede ocurrir que terminemos vistiéndolo nosotros porque así llegamos antes.
Su capacidad puede no haber cambiado, pero sí las circunstancias en las que tiene que utilizarla.
Capacidad y desempeño: dos conceptos diferentes
En terapia ocupacional distinguimos entre:
- Capacidad: lo que una persona puede hacer en determinadas condiciones.
- Desempeño: lo que realmente hace en su entorno habitual.
Esta diferencia es importante porque el desarrollo de una habilidad no garantiza que el niño pueda utilizarla siempre, en cualquier contexto y de la misma manera.
Por eso, cuando una familia nos consulta porque su hijo tiene dificultades en determinadas actividades cotidianas, no valoramos únicamente si sabe realizarlas.
También necesitamos comprender qué ocurre durante esas actividades, qué demandas presentan, cómo se encuentra el niño y qué apoyos tiene disponibles.
Autonomía e independencia infantil: ¿son lo mismo?
Aunque solemos utilizar ambos términos como sinónimos, no significan exactamente lo mismo.
La independencia hace referencia a cuánta ayuda necesitamos de otras personas para realizar una actividad.
La autonomía se relaciona con la posibilidad de tomar decisiones sobre aquello que nos afecta.
Un niño puede necesitar ayuda física para vestirse y, sin embargo, decidir qué ropa quiere ponerse, cuándo necesita una pausa o de qué manera prefiere participar.
De la misma forma, una persona puede necesitar apoyos importantes en su vida cotidiana y conservar la capacidad de tomar decisiones.
Necesitar ayuda no significa perder la posibilidad de decidir.
Este matiz es especialmente relevante cuando hablamos de acompañar el desarrollo infantil desde el respeto a las capacidades, las preferencias y las necesidades de cada niño.
La importancia de dejar espacio a la iniciativa de los niños
Existe otro concepto muy relacionado con la participación: la agencia.
La agencia tiene que ver con la capacidad de tomar la iniciativa, actuar de manera intencional e influir en lo que ocurre a nuestro alrededor.
Imaginemos que un adulto propone construir una torre con bloques.
El niño puede elegir entre hacer una torre roja o una azul. En ambos casos está tomando una decisión.
Pero ¿qué ocurre si el niño propone utilizar los bloques para construir un camino?
En ese momento no se limita a responder a una elección planteada por otra persona, sino que introduce una idea propia e intenta orientar la actividad hacia ella.
Cuando el adulto reconoce esa iniciativa y ofrece oportunidades para desarrollarla, está favoreciendo que el niño ejerza su agencia.
Y esto no significa que deba hacerlo todo sin ayuda.
Puede necesitar que el adulto sostenga algunas piezas, adapte el material o facilite determinados movimientos y seguir siendo quien propone, decide y orienta el juego.
Ofrecer apoyo y respetar la iniciativa no son objetivos incompatibles.
Ayudar a un niño: ¿facilitamos su participación o hacemos las cosas por él?
No toda ayuda tiene el mismo efecto sobre las oportunidades de participación.
Pensemos en un niño que presenta dificultades para manejar una cuchara.
Podemos facilitarle una postura estable, adaptar el utensilio o ayudarle a realizar el movimiento para que siga implicado en la comida.
También podemos terminar dándole de comer directamente cuando la situación lo requiera.
La cuestión no es considerar una forma de ayuda buena y otra mala en términos absolutos. Alimentar a un niño puede ser necesario, adecuado y respetuoso con sus necesidades.
Lo importante es valorar qué ayuda necesita en ese momento y qué oportunidades tiene para implicarse en la actividad.
Cuando las circunstancias lo permiten, podemos ajustar los apoyos para que el niño participe de acuerdo con sus capacidades, intereses y necesidades, sin sustituir innecesariamente sus posibilidades de actuación.
A veces, favorecer la participación significa adaptar.
Otras veces, esperar, escuchar, ofrecer alternativas o acompañar un movimiento.
Y, en determinadas situaciones, significa proporcionar una ayuda más directa.
No se trata de retirar apoyos por sistema, sino de encontrar los adecuados.
¿Cómo puede ayudar la terapia ocupacional infantil?
La terapia ocupacional infantil trabaja para favorecer la participación de los niños en las actividades significativas de su vida cotidiana.
Desde este enfoque, no observamos únicamente las habilidades que el niño ha adquirido. También analizamos la relación entre:
- El niño: sus capacidades, necesidades, intereses y características individuales.
- Las actividades: qué quiere o necesita hacer y qué demandas implica cada situación.
- El entorno: las condiciones físicas, sociales y familiares en las que se desarrolla la actividad.
Esta mirada permite identificar barreras y facilitadores para la participación.
En función de las necesidades de cada niño y de su familia, la intervención puede incluir el desarrollo de habilidades, la adaptación de actividades o materiales, la búsqueda de estrategias para las rutinas cotidianas y el acompañamiento a las personas de su entorno.
Por ejemplo, podemos trabajar sobre situaciones relacionadas con el vestido, la alimentación, el juego, la organización de actividades cotidianas o la participación en el entorno escolar.
El objetivo no es conseguir que todos los niños hagan las mismas cosas de la misma manera, sino favorecer oportunidades reales de participación acordes con sus necesidades y prioridades.
Terapia ocupacional infantil en Granada: cómo trabajamos en TRASTEO
En TRASTEO – Espacio de terapia y desarrollo infantil, en Granada, entendemos que las actividades cotidianas son una parte fundamental del desarrollo y la participación de los niños.
Por eso, cuando una familia busca orientación, consideramos importante comprender no solo qué dificultades aparecen, sino también cómo se manifiestan en la vida diaria y qué aspectos resultan prioritarios para el niño y su entorno.
Si tu hijo encuentra dificultades para participar en actividades como vestirse, comer, jugar o desenvolverse en determinadas rutinas, una valoración individualizada puede ayudar a comprender qué está ocurriendo y qué apoyos podrían ser adecuados.
No todas las dificultades requieren la misma intervención, ni existe una única estrategia válida para todas las familias.
Nuestro propósito es acompañar desde una mirada respetuosa, individualizada y centrada en las actividades que tienen sentido en la vida del niño.
¿Buscas terapia ocupacional infantil en Granada?
Puedes ponerte en contacto con TRASTEO para consultar por nuestro servicio de terapia ocupacional infantil y valorar cómo podemos orientarte según las necesidades de tu familia.
La participación infantil es un derecho, no un premio
En ocasiones medimos el progreso infantil principalmente por las cosas que un niño consigue hacer sin ayuda.
Y desarrollar independencia es importante.
Pero el progreso también puede observarse en las oportunidades que tiene para explorar, jugar, decidir, equivocarse, pedir ayuda, compartir y formar parte de lo que ocurre a su alrededor.
En su posibilidad de expresar lo que quiere, tomar la iniciativa y descubrir que sus acciones pueden influir en el mundo.
Un niño no debería tener que demostrar que puede hacer algo solo para tener la oportunidad de participar.
Como adultos y profesionales, también tenemos la responsabilidad de crear condiciones que hagan posible esa participación, respetando las capacidades, los intereses, la voz y los apoyos que cada niño necesita.
Porque la participación no es un premio que llega cuando conseguimos ser independientes.
Es un derecho que debe estar presente desde el principio.
La participación importa.
¿Quieres profundizar en esta reflexión?
Con motivo del Día Mundial de la Terapia Ocupacional hemos preparado un vídeo en el que explicamos estos conceptos mediante situaciones cotidianas y ejemplos prácticos.
TRASTEO – Espacio de terapia y desarrollo infantil · Granada