Nuestra forma de acompañar el desarrollo infantilAcompañamos a niños y familias desde una mirada respetuosa, individualizada y basada en el desarrollo, integrando diferentes áreas para comprender qué está ocurriendo y cómo intervenir de forma ajustada
La misión detrasteo
En TRASTeO entendemos que cada niño es único y que cada familia atraviesa su propio proceso.
Por eso, nuestra forma de trabajar no se basa en protocolos rígidos, sino en comprender qué está ocurriendo en cada caso, acompañar desde el respeto y ofrecer una respuesta adaptada a las necesidades reales del niño y su entorno.
No buscamos solo intervenir sobre una dificultad, sino entender el desarrollo en su conjunto y acompañar a las familias para que puedan sostenerlo en su día a día.
¿Cómo lo lo haremos?
Desde la primera toma de contacto, nuestro objetivo es ofrecer a las familias claridad, orientación y apoyo.
Sabemos que muchas veces este proceso comienza con dudas, incertidumbre o incluso preocupación. Por eso, priorizamos la escucha, el acompañamiento y la comprensión de cada situación antes de intervenir.
A partir de ahí, planteamos un proceso organizado y adaptado que nos permita:
- comprender el desarrollo del niño
- identificar sus necesidades reales
- acompañar a la familia en la toma de decisiones
- intervenir de forma ajustada y coherente
Recepción y acogida personalizada
El primer paso es escuchar.
Sabemos que muchas familias llegan con dudas, preocupación o sensación de no tener claro qué está ocurriendo. Por eso, desde el primer contacto, nuestro objetivo es ofrecer un espacio donde podáis sentiros escuchados, comprendidos y acompañados.
A través de una entrevista inicial, recogemos información sobre vuestra situación, las preocupaciones que os han traído hasta aquí, el momento evolutivo del niño y el día a día en casa.
Esto nos permite empezar a comprender qué está ocurriendo y sentar las bases de un proceso ajustado, claro y coherente con vuestras necesidades.
De esta manera, comenzamos a darle sentido a lo que estáis viviendo.
Valoración del desarrollo y del funcionamiento en la vida diaria
Después de la entrevista inicial, realizamos una valoración que nos permite comprender con mayor profundidad cómo se está desarrollando el niño y de qué manera sus dificultades o necesidades están influyendo en su día a día.
Esta valoración no se centra solo en identificar dificultades, sino también en reconocer fortalezas, comprender su forma de funcionar y observar cómo participa en sus rutinas, relaciones y actividades cotidianas.
Cuando es necesario, esta evaluación se realiza de forma coordinada entre distintos profesionales del equipo, integrando áreas como la fisioterapia, la terapia ocupacional, la logopedia o la psicología.
Para ello, combinamos diferentes herramientas, como la observación clínica, la información aportada por la familia, el juego y otros instrumentos de valoración que nos ayudan a construir una visión más completa y ajustada de cada caso.
Plan de intervención global
Con toda la información recogida, elaboramos un plan de intervención ajustado a las necesidades del niño y de su familia.
Este plan se construye integrando lo que hemos observado en la valoración con la realidad del día a día, teniendo en cuenta tanto las dificultades como las fortalezas del niño.
Trabajamos de forma coordinada con la familia para definir objetivos claros, realistas y significativos, que tengan sentido en su contexto y que puedan trasladarse a la vida cotidiana.
La intervención se organiza en torno a las principales áreas del desarrollo, respetando el momento evolutivo del niño y aprovechando aquellas etapas en las que el desarrollo ofrece mayores oportunidades de cambio.
Coordinación con el entorno y otros profesionales
Cuando es necesario, mantenemos una comunicación fluida con las personas y profesionales que forman parte del entorno del niño, como el colegio u otros especialistas implicados en su desarrollo.
Esta coordinación nos permite compartir información relevante, alinear objetivos y asegurar que el acompañamiento sea coherente en todos los contextos en los que el niño participa.
De esta forma, favorecemos que las estrategias y los avances no se queden solo en sesión, sino que puedan trasladarse al día a día de forma más natural y efectiva.
Talleres grupales
De forma complementaria a la intervención individual, organizamos talleres en pequeño grupo dirigidos a niños y adolescentes.
Estos espacios permiten trabajar habilidades sociales, emocionales y de participación en un entorno diferente, donde los niños pueden relacionarse, experimentar y poner en práctica lo que están aprendiendo en un contexto más natural.
Los grupos se organizan teniendo en cuenta la edad, el momento evolutivo y las necesidades de cada niño, con el objetivo de crear un entorno seguro, estructurado y ajustado donde puedan sentirse cómodos.
A través de propuestas dinámicas y basadas en el juego, favorecemos la adquisición de habilidades que después pueden trasladarse al día a día, facilitando su generalización fuera del contexto terapéutico.
Los talleres no sustituyen la intervención individual, pero pueden ser un complemento muy valioso en determinados momentos del proceso.
Escuela de familias
La crianza no siempre es fácil. Y cuando aparecen dudas, dificultades o momentos de incertidumbre, contar con un espacio donde poder comprender lo que está ocurriendo puede marcar una gran diferencia.
La escuela de familias de TRASTeO nace como un espacio de acompañamiento, reflexión y aprendizaje compartido, donde madres y padres pueden entender mejor el desarrollo de sus hijos y encontrar herramientas para el día a día.
A través de encuentros grupales, abordamos temas relacionados con la crianza, la regulación emocional, la conducta, la comunicación o el desarrollo, siempre desde una mirada práctica, respetuosa y basada en la realidad de las familias.
No se trata solo de recibir información, sino de comprender, compartir y encontrar una forma más clara y segura de acompañar a los hijos en su desarrollo.
Abordamos tres áreas clave para lograr nuetros objetivos terapéuticos
Atención directa al niño
Para nosotras, el desarrollo no es solo la adquisición de hitos. Tiene que ver con cómo el niño se mueve, se regula, se relaciona, juega, aprende y participa en su vida diaria. Por eso trabajamos desde una mirada global que integra: el desarrollo motor la regulación emocional la comunicación y el lenguaje la autonomía la participación en el entorno Esto nos permite comprender mejor lo que está ocurriendo y ofrecer intervenciones más ajustadas, más coherentes y con mayor impacto en la vida real del niño y su familia.
Atención a la familia
El desarrollo no ocurre solo en sesión. Ocurre en casa, en el colegio, en las rutinas del día a día. Por eso, la familia ocupa un lugar central en todo el proceso. No trabajamos solo con el niño, sino con quienes le acompañan cada día, ofreciendo orientación, herramientas y apoyo para que los cambios puedan sostenerse fuera del contexto terapéutico. Nuestro objetivo es que la familia entienda, participe y se sienta segura en el acompañamiento de su hijo.
Soporte a la escuela
El comportamiento, el aprendizaje y la regulación de un niño pueden variar según el contexto en el que se encuentre. Por eso, en muchas ocasiones, es necesario tener en cuenta también lo que ocurre en el colegio y en otros espacios de su vida diaria. Cuando es necesario, trabajamos de forma coordinada con el entorno del niño, especialmente con el contexto educativo, para: comprender mejor cómo se expresa la dificultad en diferentes situaciones alinear objetivos entre familia, escuela y equipo terapéutico ofrecer estrategias coherentes que puedan aplicarse en todos los entornos favorecer que los avances se mantengan y generalicen en el día a día Nuestro objetivo es construir un acompañamiento compartido, donde todos los adultos implicados tengan una misma dirección en la forma de apoyar al niño.
Más allá de la intervención
Desde la primera toma de contacto, nuestro objetivo es ofrecer a las familias claridad, orientación y apoyo.
Sabemos que muchas veces este proceso comienza con dudas, incertidumbre o incluso preocupación. Por eso, priorizamos la escucha, el acompañamiento y la comprensión de cada situación antes de intervenir.
A partir de ahí, planteamos un proceso organizado y adaptado que nos permita:
- comprender el desarrollo del niño
- identificar sus necesidades reales
- acompañar a la familia en la toma de decisiones
- intervenir de forma ajustada y coherente